miércoles, 11 de diciembre de 2013

Otra noticia más:

¿Una biosfera en el mundo vecino?

La exploración de Marte que desde hace casi dos décadas se está realizando en Marte tiene como objetivo último determinar si ese mundo vecino fue en el pasado una biosfera, recalcan los científicos del Curiosity. Y la historia del Marte primitivo está escrita en piedra. Con naves orbitales (sobre todo de la NASA, pero con la muy importante aportación europea de la Mars Express) y en la superficie del planeta, los científicos han estado hasta ahora buscando, sobre todo, el rastro del agua como condición imprescindible, pero no única, para la existencia de vida. Han encontrado ese rastro, huellas geológicas que muestran que no siempre fue Marte el árido e inhóspito planeta actual. Se han descubierto entornos en los que el agua debió ser no solo abundante, sino su presencia prolongada.
Pero además de agua hace falta una fuente de energía para alimentar el metabolismo microbiano, así como carbono, hidrógeno, azufre, nitrógeno, fósforo y otros elementos. El Curiosity, un geólogo rodante avanzado, se diseñó precisamente para buscar esos ingredientes necesarios. Y los ha encontrado en el cráter Gale, “que una vez tuvo un lago que habría sido apropiado para soportar una biosfera marciana”, resumen John Grotzinger y sus colegas en Science. No entran a discutir estos investigadores cuán largo o corto es el paso entre condiciones de habitabilidad adecuadas y la existencia efectiva de vida en un mundo, pero su Curiosity no fue diseñado ni optimizado para buscar directamente su rastro, aunque no se pueda descartar de antemano un descubrimiento vía, por ejemplo, los análisis de compuestos orgánicos.
El rastro de la vida será el objetivo de futuras misiones en el suelo del planeta rojo como la ExoMars de la Agencia Europea del Espacio (ESA), o el próximo vehículo todoterreno de la NASA, el descendiente del Curiosity. Muchos científicos, sin embargo, consideran que habrá que esperar un poco más, hasta que se traigan a la Tierra muestras de Marte estratégicamente elegidas para someterlas a los análisis más avanzados que los laboratorios aquí permitan.
Hola aquí os traigo una entrada que todos esperamos con ansiedad:

Pudo haber vida de microorganismos en Marte .

 
El robot Curiosity está en Marte en el sitio adecuado y con los instrumentos adecuados para encontrar lo que los científicos están buscando: indicios de que el planeta vecino pudo ser idóneo para la vida alguna vez en su historia. En el cráter Gale en el que el vehículo de la NASA descendió en agosto del año pasado hay una zona que, por sus características físicas y químicas, habría sido un lago de baja salinidad, pH relativamente neutro, con presencia de carbono, hidrógeno, oxígeno, azufre, nitrógeno y fósforo. Son ingredientes que hacen del lugar, bautizado Yellowknife Bay, un entorno teóricamente capaz de albergar microorganismos como los que se encuentran en cuevas y en fumarolas en la Tierra. Fue hace unos 4.000 millones de años y las condiciones adecuadas para una forma de biosfera en el lago, que debió ser un entorno fluvial lacustre, pudieron durar cientos o incluso decenas de miles de años, afirman John Grotzinger (líder científico de la misión del Curiosity) y sus colegas.
El Yelowknife tendría agua de baja salinidad y pH neutro
“Es importante resaltar que no hemos encontrado signos de vida remota en Marte, lo que hemos descubierto es que el cráter Gale pudo tener un lago en su superficie, al menos una vez en el pasado, que pudo haber sido favorable para la vida microbiana, hace miles de millones de años. Es un enorme paso adelante en la exploración de Marte”, explica Sanjeev Gupta, investigador del Imperial College de Londres y científico del Curiosity.
Los primeros resultados sobre la remota habitabilidad de Marte obtenidos por esta misión de la NASA fueron adelantados el pasado mes de marzo. Ahora, con más muestras y tras los análisis detallados de todos los datos, se publican las conclusiones en la revista Science, en seis artículos que cubren diferentes aspectos de la investigación. Además, los miembros del equipo presentaron ayer estos trabajos en una conferencia de la Unión Americana de Geofísica que se celebra en San Francisco.
Otro logro del Curiosity presentado ahora es la primera datación directa de rocas por métodos radiométricos, frente a las estimaciones indirectas que venían realizando los científicos por la densidad de cráteres en las zonas estudiadas. La edad medida ahora para la muestra de roca bautizada Cumberland es de entre 3.860 millones de años y 4.560 millones de años, lo que está en el rango que se había calculado para rocas del cráter Gale.
“Hay que resaltar que no hemos hallado signos de vida remota”
El lago de Yellowknife, de aguas someras y unos 50 kilómetros de largo por cinco de ancho, pudo tener agua dulce con elementos que son clave para la actividad biológica, lo que ofrecería condiciones perfectas para formas de vida simples como los microorganismos quimiolitoautótrofos, que obtienen energía por oxidación de compuestos inorgánicos, informa el Imperial College. Y no fue producto de una inundación ocasional, sino que esas aguas, en un entorno frío, debieron constituir un entorno habitable sostenido durante mucho tiempo (aunque pudieran ser subterráneas en algunos periodos), con condiciones adecuadas para una amplia gama de organismos procariotas, señala el equipo de Grotzinger.
El Curiosity, una misión del Jet Propulsion Laboratory (en Pasadena, California), no está en un lugar tan adecuado para encontrar lo que busca por casualidad. Los científicos eligieron como destino de su laboratorio rodante el cráter Gale, cerca del ecuador marciano, a partir de los datos obtenidos desde las naves de exploración en órbita del planeta vecino. Se habían identificado en esa zona rasgos geológicos que apuntan hacia entornos modelados por el agua en el pasado. El objetivo principal del robot es el monte Sharp del centro del cráter (de unos 154 kilómetros de diámetro), en concreto las estribaciones de esa elevación de rocas estratificadas.
Por primera vez se han datado rocas por métodos directos
Pero los rasgos geológicos descubiertos cerca del punto de aterrizaje (bautizado Bradbury) del Curiosity hizo que los científicos retrasaran la excursión al monte Sharp para tomarse su tiempo en varios puntos de Yellowknife Bay. El robot recorrió 445 metros (y descendió 18 metros) entre Bradbury y Yellowknife. Al Curiosity se le enviaron órdenes para que aplicase en ese terreno toda la batería de instrumentos de sondeo y análisis que lleva. Así, ha hecho pruebas químicas y mineralógicas, ha tomado microfotografías de las rocas e incluso ha perforado el suelo extrayendo muestras de sedimentos grisáceos de grano fino que se forman, con el paso del tiempo, a partir de arcilla o lodo. Imagen de una roca de Marte con el círculo en que el Curiosity la ha cepillado para desvelar sus rasgos característicos.
Uno de los seis artículos presentados ahora en Science recoge las medidas de radiación tomadas por el Curiosity durante su viaje desde la Tierra hasta Marte y allí, en el suelo, durante 300 días. “La exposición a la radiación en la superficie de Marte es mucho más alta que en la superficie terrestre por dos razones: Marte carece de un campo magnético global que deflecte las partículas cargadas [como la Tierra] y la atmósfera de Marte es mucho más tenue (menos del 1% de la terrestre), por lo que proporciona poca protección contra las partículas de alta energía”, explican Donald M. Hassler y sus colegas.
En una misión crece en un 5% el riesgo de desarrollar cáncer
Este tipo de medidas de radiación son importantes tanto para poder estimar las posibilidades de salir adelante que tendría cualquier forma de vida allí, como para conocer el riesgo que correrían los astronautas que viajaran al planeta vecino. La radiación medida por el Curiosity en el suelo marciano, entre agosto de 2012 y junio de 2013, ha sido de 0,67 milisievert de media (excluyendo tormentas solares importantes), mientras que la exposición en una radiografía torácica normal es de 0,02 milisievert. La dosis total que recibirían los astronautas en una misión en Marte (viaje de ida, estancia y regreso) sería de unos 1.000 milisievert, nivel que incrementa en un 5% el riesgo de desarrollar un cáncer fatal a lo largo de la vida de una persona.
“Si existe la vida marciana, o si existió en el pasado, es razonable asumir que este o estuvo basada en moléculas orgánicas y que tendría, por tanto, la misma vulnerabilidad a la radiación de partículas energéticas”, recuerdan los investigadores.


miércoles, 4 de diciembre de 2013



El extraño asteroide que expulsa material como a través de un aspersor

 


El extraño asteroide que expulsa material como a través de un aspersor

Los astrónomos han descubierto un objeto extraño que está expulsando parte de su masa como a través de un aspersor rotatorio. El astro se halla ahora en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter. El hallazgo plantea numerosos interrogantes.

Los asteroides normales aparecen simplemente como diminutos puntos de luz. Este extraño asteroide tiene seis colas de polvo, comparables a las de los cometas, que surgen desde él como los radios de una rueda.

"Es difícil creer que estamos viendo un asteroide", confiesa el investigador principal David Jewitt, profesor en el Departamento de Ciencias Terrestres y Espaciales de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y en el Departamento de Física y Astronomía de la misma universidad.

Una posible explicación para el enigmático fenómeno es que la velocidad de rotación del asteroide aumentó hasta el punto en el que material suelto de su superficie comenzó a volar cada vez más alto. Estas "erupciones" reiteradas de polvo expulsaron éste a suficiente distancia del astro como para formar las colas de tipo cometario que se ven ahora. El fenómeno pudo comenzar a manifestarse a partir de la primavera pasada.

El equipo ha descartado la hipótesis de un impacto reciente contra otro asteroide, porque una gran cantidad de polvo se habría expulsado al espacio de una sola vez. Este objeto, denominado P/2013 P5, ha expulsado polvo durante al menos cinco meses.


El asteroide fue visto por vez primera con el telescopio Pan-STARRS, en Hawái. Sus múltiples colas fueron descubiertas en imágenes tomadas por el Telescopio Espacial Hubble de la NASA el 10 de septiembre de 2013. Cuando el Hubble volvió a observar al asteroide el 23 de septiembre, su aspecto había cambiado de manera radical.

"Eso nos dejó atónitos", confiesa Jewitt.

Si la velocidad de giro se volvió lo bastante rápida, la débil gravedad del asteroide dejó de ser capaz de mantener unida toda la materia del asteroide. El polvo pudo ser arrastrado hacia el ecuador del asteroide y finalmente ascender al espacio para formar una cola con cada escape de materia. Hasta ahora, el asteroide sólo ha perdido una pequeña fracción (quizás entre 100 a 1.000 toneladas de polvo) de su masa. El núcleo, con un diámetro aproximado de 400 metros (1.400 pies) es miles de veces más masivo.

El objeto sí podría ser un trozo de asteroide resultante de una colisión entre asteroides acaecida hace unos 200 millones de años. Los fragmentos resultantes de la colisión, conocidos como la familia de asteroides Flora, todavía están siguiendo órbitas similares. Los meteoritos provenientes de estos cuerpos muestran evidencias de haber sido calentados en el pasado hasta temperaturas de unos 800 grados centígrados.

En la investigación también han trabajado Jessica Agarwal del Instituto Max Planck en Alemania, Harold Weaver del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, en Laurel, Maryland, Max Mutchler del Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial en Baltimore, Maryland, y Stephen Larson de la Universidad de Arizona, estas tres últimas entidades en Estados Unidos.
El enigma de la tormenta de siglos de duración de Júpiter:


Lunes, 2 diciembre 2013
Astronomía

El enigma de la tormenta de siglos de duración en Júpiter


La enigmática persistencia de la Gran Mancha Roja de Júpiter, una tormenta colosal que se inició hace siglos y que todavía no ha cesado, desafía las explicaciones científicas convencionales. Ahora unos especialistas en dinámica de fluidos geofísicos han preparado un nuevo modelo que parece explicar por qué la misteriosa Gran Mancha Roja del planeta no ha desaparecido pese a los siglos transcurridos desde su formación.

La Gran Mancha Roja de Júpiter es uno de los mayores misterios del sistema solar. Por lo que los científicos saben en materia de dinámica de los fluidos, esta masiva tormenta, lo bastante grande para que en su interior quepan dos o tres planetas del tamaño de la Tierra, debería de haber desaparecido hace siglos.

Pedram Hassanzadeh, de la Universidad de Harvard en Cambridge, Massachusetts, y Philip Marcus, de la de California en Berkeley, ambas universidades en Estados Unidos, creen que pueden explicar el motivo de esa inusual persistencia de la tempestad en el planeta más grande de nuestro sistema solar.

Atendiendo a las teorías comúnmente aceptadas, la Gran Mancha Roja debió desaparecer después de varias décadas tras su inicio. En cambio, ha estado allí durante centenares de años.

Hay muchos procesos capaces de disipar vórtices como el de la Mancha Roja. La turbulencia y otros fenómenos que ocurren en la misma y a su alrededor tienden a debilitar la fuerza de sus vientos. El vórtice también pierde energía al radiar calor. Por último, esta supertormenta se mantiene entre dos fuertes corrientes en chorro que fluyen en direcciones opuestas y que podrían desacelerar su giro.Algunos modelos digitales muestran que un gran vórtice puede ganar energía si absorbe periódicamente vórtices más pequeños, lo que le permitiría durar mucho más tiempo. Sin embargo, no parece que esto suceda con una frecuencia suficiente como para explicar la longevidad de la Gran Mancha Roja.

En un intento de desentrañar el misterio de la supervivencia de la Mancha Roja, Hassanzadeh y Marcus elaboraron un modelo propio. Este modelo difiere de los existentes porque es totalmente tridimensional y de muy alta definición.

Muchos modelos de vórtices se concentran en los torbellinos de vientos horizontales, donde reside la mayor parte de la energía. Pero los vórtices también tienen flujos verticales, aunque éstos poseen una cantidad muy inferior de energía.

En el pasado, los investigadores ignoraron el flujo vertical porque no lo consideraron importante, o emplearon aproximaciones demasiado simplificadas, debido a que es muy difícil de modelar.

Pero resulta que el movimiento vertical de las masas de aire es el que contiene la clave para explicar el motivo de la longeva persistencia de la Gran Mancha Roja. A medida que el vórtice pierde energía, el flujo vertical transporta hacia su centro gases calientes de los niveles más altos y gases fríos de debajo del vórtice, restaurando parte de su energía perdida.

El modelo también predice la existencia de un flujo radial que succiona vientos ultraveloces de las fuertes corrientes en chorro hacia el centro del vórtice. Esto le bombea más energía, permitiéndole durar mucho más tiempo.

Hassanzadeh y Marcus saben que su modelo no explica por completo la larga duración de la Mancha Roja. Pero consideran que la absorción ocasional de vórtices menores, que concuerda con las observaciones, puede proporcionar la energía extra necesaria para permitir a la Gran Mancha Roja alcanzar los siglos de edad que ya tiene. Ya tienen planeado investigar más a fin de corroborar debidamente su teoría.

Hola:

Astrónomos españoles publican el catálogo de galaxias más detallado


El proyecto «Alhambra», liderado por investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y en el que participan científicos de 16 instituciones de diferentes países, ha identificado y clasificado más de medio millón de galaxias, después de siete años de precisas observaciones del Universo desde el Observatorio de Calar Alto (CAHA, Almería) y gracias a una técnica que descompone la energía de las estrellas en sus colores mediante filtros astronómicos..
La investigación también ha permitido calcular las distancias a las que se encuentran estas galaxias de nosotros con una precisión sin precedentes. «Alhambra» (siglas en inglés Advanced Large, Homogeneous Area Medium Band Redshift Astronomical survey) dispone de un sistema de veinte filtros que cubren todas las longitudes de onda del óptico y de tres filtros en el infrarrojo, lo cual permite determinar con gran precisión la energía emitida por las galaxias y la distancia de medio millón de galaxias con una profundidad sin precedentes para el tamaño de la muestra.
El cartografiado fue diseñado a medida para trazar la evolución del Universo durante los últimos diez mil millones de años, ya que en astronomía mirar lejos es mirar el pasado. «Podemos conocer cómo eran las galaxias en etapas muy tempranas de la historia del universo», explica el catedrático de Astronomía y Astrofísica del Observatorio Astronónico de la Universidad de Valencia Vicent Martínez, integrante del proyecto. «Una parte de los datos se ha puesto ya a disposición de la comunidad. Su análisis todavía aportará más resultados sorpresivos en los próximos meses», añade.

Disponible para todos

En la actualidad, los astrónomos disponen de sondeos de gran área y poca profundidad o de muestras muy profundas del cielo, pero que solamente contemplan una única y reducida región, lo cual no tiene en cuenta lo que se conoce como varianza cósmica, derivada del hecho que el Universo presenta regiones más y menos densas de galaxias. La visión del Cosmos que aporta «Alhambra» permitirá, por un lado, estudiar cómo ha cambiado el contenido estelar de las galaxias a lo largo del tiempo, es decir, saber cómo, cuándo y cuánto han envejecido. Por otro lado, el proyecto hará posible abordar cómo se distribuyen las galaxias en el Universo.
La inminente publicación de los datos supondrá el libre acceso del catálogo no solamente a la comunidad científica internacional, sino también a universidades, museos científicos, asociaciones astronómicas o colegios de cualquier lugar. «El valor científico de su legado lo convertirá en un proyecto español de referencia internacional en el estudio de las propiedades de las galaxias, el cual, además, servirá de propulsor para las futuras generaciones de cartografiados como JPAS, que extenderán el trabajo de 'Alhambra' de unas pocas regiones del cielo a todo el universo observable», dicen los investigadores.

 

espero que os guste COMENTAD:


El lado ‘oscuro’ de la ciencia

 

 

Cuesta levantar, incluso a dos manos, este martillo neumático oxidado. Los mineros a veces lo sostienen con una sola, nos dicen, tal vez de ahí la bravura que se les supone. El ambiente bajo tierra es húmedo, denso, y hace algo de frío; entre la luz tenue, las carretillas, los raíles y los troncos para entibar, caen goteras que forman en el suelo charcos y barro. Dura ocupación la de la minería, que va desapareciendo. Sí, estamos en una mina, pero en pleno barrio de Chamberí. Una recreación de una explotación de carbón excavada con todo lujo de detalles bajo la Escuela de Minas de la Universidad Politécnica, que podrá ser visitada hoy durante La Noche de los Investigadores, que organiza la Fundación madri+d.
Esta iniciativa trata de acercar la figura de los científicos al público general, alejándose de los tópicos. En 2011 había en la Comunidad de Madrid 30.442 investigadores, lo que supone un 23,40% sobre el total nacional. La producción científica madrileña representa un 34,38% de la española y un 1,09% de la mundial. Y aunque los investigadores son valorados por el ciudadano, sus actividades muchas veces permanecen ajenas al hombre de la calle, encerradas en sus recónditos laboratorios, aunque luego la sociedad se beneficie de sus resultados.


Según un estudio publicado en 2012 por la fundación BBVA, España ocupa el último lugar en conocimiento científico en un grupo formado por diez destacados países europeos y Estados Unidos. Los continuos recortes a la actividad científica, en la que algunos ven un modelo de crecimiento imprescindible, tampoco ayudan. Esta misma semana cien directores de centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) alertaron del deterioro y posible colapso de la ciencia española, con consecuencias desastrosas para el futuro.
“La percepción está cambiando, pero suele pensarse que somos gente que vamos con bata blanca y gafas de culo de vaso hablando de cosas incomprensibles. Y que solo vivimos para la ciencia”, explica Ana Rodrigo, paleontóloga del Museo Geominero, “pero la gente se va dando cuenta de que la ciencia es necesaria, no puede esperar y forma parte de la vida de todos. También de que los investigadores somos gente normal”
Desde el cielo y la tierra
Parece sacado de una película de Indiana Jones, aunque aquí en vez de arqueología hay paleontología y geología: piedras, gemas, fósiles o meteoritos. El Museo Geominero (dentro del Instituto Geológico y Minero de España) es un gran desconocido, de aire decadente y decimonónico, en cuyo centro reposan los restos de un gran mastodonte y un enorme cuarzo rosa, que conmemora su inauguración en 1926 por Alfonso XIII. Precisamente de los fósiles —que vienen desde la tierra y el pasado—, y los meteoritos —que vienen desde el cielo— nos hablarán en su actividad.

• Museo Geominero (Ríos Rosas, 23), donde una gran galería reproduce el interior de una mina.
• La Sociedad Española de Bioquímica (Vitrubio, 8) organiza un taller para experimentar con olores.
• La Univesidad Carlos III presenta un espectáculo con robots.
Por ejemplo, mostrarán el último meteorito hallado en España, en Retuerta del Bullaque (Ciudad Real). “Unos señores lo encontraron y lo tenían en su garaje: lo usaban para secar jamones” explica Rodrigo. “Se trata de un siderito, un meteorito metálico de 100 kilos con alto contenido en hierro y níquel”. Respecto a los fósiles: “Muchas veces la gente no entiende que un fósil es el resto de un organismo que está petrificado, y vamos a explicar el proceso con detalle”. Mostrarán hermosos fósiles de enormes dientes de tiburones de otras eras geológicas, de ammonites (algo así como el abuelo del calamar actual), de hojas, o de los trilobites que campaban a sus anchas en el paleozoico, y de los que se conocen más de 4.000 especies.
Luces del cosmos
Aunque no lo veamos, el campo magnético terrestre nos protege deteniendo las endiabladas partículas cargadas que el sol escupe en violentas fulguraciones, y que serían fatales para la vida. De la interacción entre la magnetosfera, los iones y la atmósfera surgen las fantasmagóricas y hermosas cortinas de luz que llamamos auroras polares. En la Universidad de Alcalá mostrarán el simulador de auroras Planeterrella, cedido por el Laboratorio de Planetología de Grenoble: “Es como una de esas bolas de cristal que contienen un paisaje sobre el que cae la nieve, solo que nosotros, en vez de meter un paisaje, introducimos dos esferas que simulan al Sol y la Tierra u otro planeta”, explica Consuelo Cid, profesora titular de Física en la Universidad de Alcalá.




Aplicando una descarga de alta tensión constante, conseguirán simular en miniatura el fenómeno de las auroras. “Uno de los problemas que encontramos para acercar la investigación a la sociedad, que la paga con sus impuestos, es que a los científicos se nos valora por nuestras publicaciones científicas, y si dedicamos tiempo a divulgar lo perdemos en investigar”, continúa Cid. “Debería valorarse la divulgación en el currículo, como, por ejemplo, hace Europa a la hora de asignar financiación a proyectos”.
Protagonistas
Donatello Castellana es un tipo normal: tiene 33 años y le gusta el baloncesto, el vídeo y la fotografía. Y luego resulta que es investigador en el prestigioso Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), donde se ocupa en asuntos como las células madre. “No tengo el pelo canoso y alborotado”, bromea. “Quien venga al CNIO puede comprobarlo”. En la actividad Ven a conocer a los científicos, ¡conviértete en uno!, Castellana y otros 30 compañeros explicarán cómo es del día a día de la ciencia. “Además de charlas y proyecciones, los participantes se pondrán bata y guantes para pescar el ADN de un tomate y entender de primera mano cómo es esta molécula”, cuenta. “Además, explicaremos cómo es nuestro trabajo cotidiano, discutiendo, experimentando, analizando o tomando café en el laboratorio”. En citas cortas de cinco minutos, científicos jóvenes de diferentes nacionalidades resolverán todo tipo de dudas.
Robots muy amables
No sabemos si algún día los robots dominarán el mundo, pero durante El show de la robótica en la Universidad Carlos III, conoceremos cómo pueden hacernos la vida más fácil algunos prototipos del consorcio RoboCity2030 en temas como accesibilidad, aplicaciones industriales o servicios al ciudadano. “El show es conducido por un actor y participan diferentes robots. Queremos mantener un tono riguroso, pero que al mismo tiempo sea divertido”, explica Eduardo Silles, uno de los organizadores. “Habrá robots como Urbano, Maggie o Sacarino, que pueden servir para hacer de guía en hoteles o museos, servir de compañía o cuidar enfermos”.

 

Cómo huele
Resulta que uno pude ser gustador, no gustador o supergustador, dependiendo de la intensidad con la que uno perciba los sabores. Los participantes en el taller Bioquímica con mucho sentido, podrán saber a qué clase pertenecen. Lo organiza la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular en el Instituto Cervantes, y en él habrá que reconocer distintos olores o experimentar cómo cambia nuestra percepción de los sabores cuando la vista y el olfato se bloquean temporalmente. “Cuando te tapas la nariz solo percibes la textura de los alimentos y no tanto su sabor, puedes no distinguir una manzana de una patata”, explica Isabel Valero, bioquímica y profesora de investigación del CSIC. “Cada año hacemos estas actividades para acercar la ciencia a la sociedad, y con mucho éxito. Hay poca cultura científica en España, y tal vez es culpa nuestra porque muchas veces no sabemos explicarla”, dice.
Además de todo esto habrá observaciones astronómicas, encuentros con emprendedores, ciencia deportiva o cotidiana, química de las explosiones, peligros espaciales, bacterias que producen electricidad, nutrición y gastronomía, toxinas que nos ayudan, entre otras muchas cosas sorprendentes e ilustrativas. Para perderle el miedo a la ciencia y a esos friquis por los que tomamos a los investigadores.



Aquí va otra noticia :

El tiempo en un planeta lejanísimo

 


El radio del planeta extrasolar Kepler 7b, izquierda, es 1,5 veces el de Júpiter, a la derecha. Las nubes del primero se han generado con los datos tomados con los telescopios espaciales 'Kepler' y 'Spitzer'. / NASA/JPL-Caltech/MI

 

Ya es posible observar el tiempo que hace a unos 1.000 años luz de la Tierra. Un planeta que orbita una estrella situada a esa distancia tiene constantemente un lado cubierto de nubes mientras que el otro probablemente se mantiene totalmente claro, han observado en el planeta Kepler 7b astrofísicos de varios países.
El trabajo es el primero que consigue hacer un mapa meteorológico de un exoplaneta. Uno de los hemisferios está cubierto de densas nubes, mucho más densas que las que existen en la Tierra, por lo que reflejan una gran parte de la luz que emite la estrella y enfrían el planeta, en comparación con otros de su mismo tipo.
El equipo ha generado un mapa de baja resolución de las nubes del planeta a partir de datos ópticos obtenidos con el telescopio espacial Kepler y de información en infrarrojo del Spitzer. Los investigadores también analizaron la luz que se origina en el planeta en diferentes fases de su órbita y encontraron que gran parte de su reflectividad se debe a la presencia de nubes y que éstas se distribuyen de forma no homogénea.
"Al observar el planeta con Spitzer y Kepler durante más de tres años, hemos podido producir un mapa de muy baja resolución de este planeta gigante gaseoso” , señala Brice-Olivier Demory, del MIT, que es el autor principal del artículo publicado en Astrophysical Journal Letters. “No podemos esperar ver océanos o continentes en estos mundos pero detectamos una firma reflectiva clara que interpretamos como nubes”.
El exoplaneta estudiado es del tipo Júpiter caliente, ya que está compuesto en su mayor parte de gas y es un 50% mayor que Júpiter. No está clara la razón del contraste entre la cubierta nubosa que hay en los hemisferios oeste y este, y los astrofísicos quieren estudiarlo en el futuro. “Resulta que Kepler 7b está en el rango de temperaturas en el que se pueden formar condensaciones a gran altura en la atmósfera”, dice Nikole Lewis, también del MIT. “Comparado con Júpiter tiene una menor gravedad, lo que permite que las partículas se mantengan arriba”.
“La detección de nubes en Kepler 7b es muy sorprendente, pero también convincente”, dice Drake Deming, catedrático de astronomía de la Universidad de Maryland (EE UU), quien no ha participado en el estudio. “Esto indica que los datos del telescopio Kepler [ya inactivo para la búsqueda de exoplanetas] son una mina de información que todavía no hemos explotado completamente, incluso para las propiedades atmosféricas”.

 



Otra nueva :

La ambigüedad de enanas marrones y planetas solitarios

 


 Ilustración del objeto solitario,OTS44. / mpia / a. m. quetz






La naturaleza, a menudo, no se ajusta a las clasificaciones de los científicos y sorprende con objetos ambiguos que no encajan ni en una definición ni en otra. Es el caso de las enanas marrones, más masivas que un planeta, pero no tanto como para encenderse como estrellas, o de los planetas solitarios que flotan en libertad en lugar de orbitar en torno a un astro. Pero estos objetos tienen una ventaja importante para los astrónomos: al no tener cerca una deslumbrante estrella, se pueden observar más fácilmente. ¿Cómo se forman? Dos equipos científicos internacionales han investigado dos objetos poco masivos de este tipo y, especialmente uno de ellos, situado a poco más de 500 años luz de la Tierra, pese a parecerse a un planeta por su masa, se está comportando como una estrella recién nacida y está en pleno proceso de crecimiento.
Una estrella, según la teoría estándar de los astrónomos, nace por el colapso de gigantescas nubes de gas, llegando a juntar materia suficiente como para encender en su interior la fusión nuclear del hidrógeno que la hace brillar, explican los expertos del Instituto Max Planck de Astronomía (MPIA). Un planeta, con mucha menos masa, no enciende en su interior reacciones de fusión, no emite luz propia, sino que reflecta la de las estrellas y se forma a partir del disco de gas y polvo que rodea el astro. ¿Y la enana marrón? Oficialmente, según la definición de la Unión Astronómica Internacional, una enana marrón, tiene una masa a partir de unas 13 veces la de Júpiter; no alcanza la masa mínima para mantener la fusión nuclear prolongada del hidrógeno en su interior. Es una estrella fallida.
OTS44 tiene dos millones de años y está acumulando más materia
Michael Liu (Universidad de Hawai) y sus colegas han descubierto un objeto de seis veces la masa de Júpiter —un planeta solitario— que se llama PSO J318.5-22, se formó hace unos 12 millones de años y está a unos 80 años luz de distancia de la Tierra, en la constelación de Capricornio. Para los astrónomos es una mina, porque el puñado de planetas extrasolares que se han visto directamente, que se han podido fotografiar, son difíciles de ver dado el brillo deslumbrante de la estrella que orbitan. Es, dicen los científicos, como intentar observar una luciérnaga que vuela junto a un potente faro encendido. “PSO J318.5-22 no está en órbita de una estrella así que es mucho más fácil de estudiar, nos va a proporcionar una maravillosa perspectiva del funcionamiento en profundidad de planetas gigantes gaseosos como Júpiter, en una fase temprana de su evolución”, explica Niall Deacon, investigador del MPIA y uno de los autores de la investigación, publicada en la revista Astrophysical Journal Letters. La pregunta que se hacen los astrónomos es si los planetas libres y las enanas marrones se forman igual que las estrellas.
El otro equipo internacional, liderado por Viki Joergens, también del MPIA, se han centrado en otro peculiar objeto solitario, descubierto en 1999: tiene unas 12 veces la masa de Júpiter y está en una región del cielo interesante porque es un nido de estrellas, situado a unos 500 años luz de la Tierra, donde están formando nuevos astros a partir del colapso de densas nubes de gas y polvo. El objeto se llama OTS44 y tiene solo unos dos millones de años, así que es un recién nacido en términos de vida estelar, dicen los investigadores, mientras que PSO J318.5-22 sería ya un adolescente. El primero está rodeado de un gran disco de gas y polvo y, como han descubierto Joergens y sus colegas, está todavía acumulando materia del disco, y lo hace a buen ritmo. “Vemos que OTS44 ha nacido como una estrella ordinaria”, dice Joergens. “Para los investigadores que trabajamos en formación estelar, el saber que el mismo proceso está funcionando hasta en objetos de masa planetaria es una información clave”.
A partir de 13 veces la masa de Júpiter se enciende la fusión nuclear
La verdad es que sobre la formación de enanas marrones y de planetas solitarios se han propuesto diferentes hipótesis, por ejemplo que un planeta formado en un sistema como el solar salga disparado por un choque con otro cuerpo similar y se aleje flotando en solitario. “Efectivamente, una teoría es que se forman como los planetas que conocemos en órbita de estrellas, es decir, en sus discos, y después son eyectados por interacciones dinámicas con otros objetos de su mismo sistema”, explica Amelia Bayo, científica española que trabaja en el MPIA y miembro del grupo de Joergens, que ha publicado los resultados de esta investigación en la revista Astronomy and Astrophysics Letters. “La cuestión es que, primero, OTS44 no está asociado a ninguna estrella con la que pudiera haberse formado y, segundo, cada vez encontramos más y más objetos —y de masa cada vez más baja— que se están formando del mismo modo que las estrellas”, continúa Bayo.
Según su punto de vista —“y de cada vez más astrónomos”, señala la astrónoma española— “las enanas marrones y los objetos aislados de masa planetaria se pueden formar de distintas maneras, es decir, que no hay un único mecanismo”. La cuestión, recalca Bayo, es ver cuál es el más corriente: objetos formados como planetas y después eyectados o simplemente formados con una versión reducida (en masa) de las estrellas. Hay otra opción, añade: que esos objetos ambiguos se formen cerca de estrellas masivas que, con sus poderosos vientos, arrancan el material cercano al objeto y este no puede acumular suficiente para adquirir la masa necesaria para encenderse como estrella.
“Lo más interesante de este trabajo”, resume Bayo, “es que con los procesos físicos que conocemos ahora mismo, estos objetos son tan poco masivos que en una nube nunca se daría el colapso gravitatorio, que es como el pistoletazo de salida a la formación de una estrella; de ahí el interés del descubrimiento de objetos tan poco masivos y que, al parecer, se forman como una estrella, porque cuestiona lo que sabemos o creemos que sabemos de la formación estelar”.
Ambos equipos han utilizado varios telescopios en sus respectivas investigaciones, incluido el conjunto VLT del Observatorio Europeo Austral (en Chile), el telescopio espacial Herschel de la Agencia Europea del Espacio y otros situados en el observatorios del Mauna Kea (en Hawai).

Como os va gente aqui os trigo una nueva noticia:

Detectada la galaxia más lejana hasta ahora

 

La galaxia más lejana detectada hasta ahora se llama z8-GND-5296 y su luz ha tardado 13.000 millones de años en llegar hasta nosotros desde que se emitió. Los astrónomos, por tanto, la ven ahora como era cuando habían transcurrido solo poco más de 700 millones de años desde el Big Bang. Hay otras galaxias candidatas a récord de lejanía, pero no se han confirmado, como esta ahora, mediante técnicas de espectrometría, es decir, de análisis de su luz. Los astrónomos que la han medido calculan, además, que se están creando en ella estrellas a ritmo realmente alto: unas 300 anualmente, mientras que en nuestra Vía Láctea se forman una o dos como el Sol al año. Steven Finkelstein (Universidad de Texas en Austin) y sus colegas explican en la revista Nature cómo han investigado un total de 43 posibles galaxias remotas y solo una de ellas ha resultado estar a esa enorme distancia.
“La búsqueda de objetos más lejanos de la Tierra de los ya conocidos es importante para mejorar nuestra comprensión de la historia del universo y necesaria para encontrar la primera generación de galaxias que se formaron tras el Big Bang”, explica Dominick A. Riechers (Universidad de Cornell) en Nature comentando el alcance de este descubrimiento.
La edad del universo ha sido establecida por el telescopio espacial Planck en 13.800 millones de años, así que si la luz de z8-GND-5296 que llega ahora a los telescopios en la Tierra ha estado viajando algo más de 13.000 millones de años; cuando se emitió el cosmos tenía alrededor del 5% de su edad actual. Como el universo se está expandiendo desde el Big Bang, los investigadores calculan que esa galaxia estará ya ahora a unos 30.000 millones de años luz de distancia de nosotros.
Con las observaciones de espectrometría los científicos pueden estimar la distancia de los objetos lejanos en el cielo comparando las longitudes de onda emitidas por un átomo determinado con las observadas procedentes de la galaxia lejana. Viajando en un universo en expansión, las ondas se han ido alargando, como las arrugas de un paño que uno estirase. Se llama a este efecto corrimiento hacia el rojo (las ondas más largas perceptibles por el ojo humano), que será mayor cuanto más lejos este la galaxia observada.
Finkelstein y sus colegas, partiendo de datos tomados con telescopio espacial Hubble, seleccionaron 43 galaxias candidatas para su búsqueda. Gracias a un nuevo espectrómetro avanzado instalado en uno de los telescopios Keck (en Hawái) han podido determinar para z8-GND-5296 un valor de corrimiento al rojo de 7.51 (lo que traducen en esos 13.000 millones de años de distancia recorrida por la luz de la galaxia). “Solo otras cinco galaxias se han confirmado con corrimiento al rojo superior a 7, con el récord anterior establecido en 7.215”, recalcan los expertos de la Universidad de Texas A&M que han participado en el estudio.

 

lunes, 2 de diciembre de 2013

Hola a todos leed la noticia opinad sobre que os parece:

'Gran hermano' en Marte hasta la eternidad


La empresa holandesa Mars One ha comenzado la campaña de captación de voluntarios para crear la primera colonia humana en Marte. Según explica en su página web, la intención es llevar al hombre al planeta rojo en 2023. La compañía se ha comprometido en que, en los diez próximos años, construirá una colonia habitable y sostenible, diseñada para recibir nuevos astronautas cada dos años. Además, ha explicado que, para ellos, ha desarrollado "un plan preciso y realista basado enteramente en tecnologías existentes". "Es viable tanto de manera económica como logística, gracias a la suma de proveedores y expertos en exploración del espacio que ya existen", argumenta en la web.
Mars One se presenta como una organización sin fines de lucro y cuyo objetivo es "establecer un asentamiento humano en Marte a través de la integración de las tecnologías existentes".
En cuanto a la financiación, ha explicado que se realizará mediante retransmisión televisiva interactiva de todos los aspectos de esta misión, desde la selección de astronautas y sus preparativos para la llegada a Marte, así como la vida en el planeta rojo.
Los organizadores de este proyecto han destacado los principales aspectos que hacen de esta idea una iniciativa viable. Así, según han señalado, el asentamiento en Marte estará propulsado por paneles solares, concretamente con un modelo que se utiliza habitualmente en el sector y que son fáciles de transportar. La intención es crear un área de 3.000 metros cuadrados como fuente de energía.
Como Marte está más lejos del Sol que la Tierra, se reduce la ganancia solar, pero, según han indicado los expertos, como la atmósfera es mucho más fina, la cantidad de radiación solar que llega a la superficie es mayor que si Marte tuviera una atmósfera más densa.
Mars One ha señalado que la utilización de energía solar es posible porque no se requiere producción de combustible para un viaje de regreso a la Tierra. En este sentido, Mars One quiere dejar claro a los candidatos que tienen que ir con la idea de que nunca regresarán a sus casas terrestres. A partir de su llegada, Marte se convierte en su nuevo hogar, donde van a vivir y trabajar el resto de sus vidas.
La compañía ha explicado que, con el tiempo, podrán enviar a algunos compañeros nuevos que se quieran unir a la experiencia, pero, en ningín caso, el que viaje a Marte podrá volver. Entre sus planes para la vida en Marte, la empresa también ha explicado que se utilizarán rovers simples, que requerirán que los astronautas continúen usando sus trajes presurizados. 
"Mars One ha diseñado una misión que utiliza componentes fabricados exclusivamente por los proveedores existentes, y ha recibido la confirmación de desarrollar todos los componentes a través de cartas de interés", ha apuntado la empresa holandesa, que ha añadido que "aunque la mayoría de los componentes necesarios no están disponibles de inmediato con las especificaciones exactas requeridas no hay necesidad de modificaciones radicales en los diseños de los componentes actuales".          

Me parto con esta noticia que os parece a vosotros ya sabéis podéis comentar gracias  

espero que esto os parezca interesante comentad :

“La tecnología china se compara con la de EE UU, no con la de India”

Bang Hyochoong dirige el Laboratorio de Sistemas y Control Aeroespacialdel Instituto Avanzado Coreano de Ciencia y Tecnología (KAIST en su siglas inglés) en Corea del Sur. Desde 2008, también dirige el Laboratorio Espacial Nacional, el programa estatal de apoyo al estudio del espacio en el país. Doctor en ingeniería espacial, Bang entró en el Instituto de Investigación Aeroespacial Coreano en 1995. Atiende desde Daejeon, a unos 160 kilómetros al sur de Seúl, e insiste en que la parte más difícil a la que se enfrenta la misión china está todavía por llegar. “El alunizaje suave es el mayor reto al que se enfrenta la Chang E3”, dice. Afirma que tanto el lanzamiento como la entrada en órbita son fáciles para China, que ya los ha llevado a cabo, y que la rapidez con la que parece haber desarrollado la tecnología para alunizar es impresionante.
Pregunta. ¿Cuál es la dificultad del descenso suave de la sonda?
Respuesta. Para alunizar, la sonda tiene que mantener estabilidad siguiendo la velocidad orbital de la Luna de 3.680 kilómetros por hora. Es una tecnología con un nivel de dificultad muy alto. La fase de descenso de los últimos 15 kilómetros al suelo de la Luna es muy difícil, las posibilidades de que haya una colisión son muy altas.
P. ¿Es este paso algo esperado?

P.
 ¿Cuál es el objetivo de esta misión?
R. China tiene su propio estilo. Se prepara durante mucho tiempo y de repente anuncia un nuevo avance triunfante. En otros países, los pequeños avances suelen salir en los medios y se pueden prever. La mayoría pensábamos que Japón iba a ser el siguiente en dar un paso en la carrera espacial, pero la velocidad de China ha sido inesperada.
R. China, al igual que Japón e India, quieren el prestigio de tener tecnología espacial. Los chinos dicen que el objetivo es puramente científico, pero también es un intento de probar su tecnología con motivos de seguridad nacional.
P. ¿Cuál es la diferencia entre el programa espacial chino y el indio?
R. La tecnología china está mucho más avanzada. Si hubiera que comparar a China con algún país, sería con Estados Unidos, no India. A pesar de que su tecnología todavía no ha llegado a la altura norteamericana, China compite con presupuesto e innumerable mano de obra.
P. ¿Cuáles son sus implicaciones internacionales?
R. China está siguiendo los pasos de Estados Unidos y Rusia, simplemente el ser parte de la carrera espacial ya tiene implicaciones muy importantes. Es un símbolo de poder mundial y una muestra de fuerza militar. China ya es una potencia política y económica, y ahora también espacial.
P. Hace casi 40 años que ha habido lanzamientos a la Luna. ¿Por qué hay interés ahora?
R. Durante la guerra fría, se invirtieron grandes cantidades de dinero y tanto Estados Unidos como Rusia lo dieron todo. A partir de los 2000, ha habido un nuevo boom. Es un tema de economía mundial.
Buenas tardes aqui os traigo otra noticia:

China lanza su primera sonda no tripulada con destino al suelo de la Luna


China ha lanzado su primera sonda de exploración diseñada para posarse en el suelo de la Luna. El lanzamiento de la Chang E3, una sonda no tripulada, que lleva un módulo de descenso con un vehículo rodante llamado Yutu, se ha producido a las 18.30, hora peninsular (1.30 de la madrugada del lunes en China), con un cohete Larga Marcha 3B -el más potente de la flota china- desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Xinchang, en el centro del país.

Si todo va según lo previsto, Yutu alunizará dentro de dos semanas y funcionará tres meses, según la agencia Xinhua. Será la primera vez que alguien ha hecho un descenso suave -en el que el vehículo permanece intacto- en la Luna desde 1976, cuando alunizó la misión soviética Luna 24. Estados Unidos es el otro país que tuvo éxito con alunizajes suaves. Su última expedición en la superficie del satélite terrestre fue una visita tripulada en 1972.
Yutu es un robot de color dorado muy eficiente de 140 kilos con seis ruedas, que puede soportar los amplios cambios de temperatura de la Luna. 
El lanzamiento marca un hito importante en el programa de exploración espacial chino, que tiene como objetivo hacer misiones preparatorias, crear una estación espacial permanente en 2020 y enviar finalmente a una persona a la Luna la próxima década.
Para el Partido Comunista Chino bajo la presidencia de Xi Jinping, tal hazaña encarna el "sueño chino" de unidad patriótica bajo el gobierno del partido, apoyado por avances tecnológicos y el aumento de su importancia internacional.
Para los ciudadanos del país asiático, el valor propagandístico es enorme y los medios chinos lo están utilizando con entusiasmo. El nombre del robot Yutu, que hace referencia a un mito chino sobre una liebre blanca que vive en la Luna con la diosa lunar Chang’e, fue elegido a través de una encuesta pública. El lanzamiento del cohete fue transmitido en vivo por la televisión china, aunque la audiencia fue reducida debido a la hora del despegue.
“El momento del lanzamiento está marcado por la trayectoria de luna con la tierra, no por propaganda”, dice Chan Kwing-Lam, director del centro de investigación de ciencia espacial de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong. “Los requisitos temporales son muy estrictos, la ventana para el lanzamiento era de un minuto porque el sonar va directamente de la tierra a la luna, sin órbitas alrededor de la tierra como hacen la mayoría de satélites”. Chan añadió que aunque el lanzamiento en sí era relativamente fácil para China, que ya hizo con el Chang E2, el alunizaje es lo que es más difícil. “El descendimiento suave es mucho más arriesgado que entrar en órbita. No hay margen para errores”, dice.
El subdirector del programa de exploración lunar, Li Benzheng, ha descrito la misión Chang E3 como una tarea con grandes riesgos para el programa espacial chino. Pekín ve su programa espacial, de gestión militar, como una muestra tanto de su poder tecnológico y posición global, como del éxito del Partido Comunista para sacar al país de la pobreza. “Más del 80% de la tecnología utilizada en esta misión es nueva, y con tecnología y productos nuevos que llevan a cabo nuevas tareas, definitivamente hay mayores riesgos”, dijo Li. 
Esta es la tercera misión lunar de China, y su primer intento de aterrizaje suave en el satélite. La primera misión Chang E, llamada así por una diosa china, se puso en órbita lunar en 2007. La segunda se puso en órbita en 2010 y 2011, y luego continuó en espacio más profundo. El programa espacial del país asiático envió su primer astronauta al espacio en 2003. Desde entonces, ha llevado a cabo cuatro misiones tripuladas y ha puesto en marcha un laboratorio espacial.
Pekín insiste que su programa espacial tiene fines pacíficos, pero el Departamento de Defensa de Estados Unidos quiere evitar que China aumente capacidades espaciales que puedan darle una ventaja estratégica. Pekín dice que compartirá los logros tecnológicos de su programa espacial tripulado con otras naciones, especialmente aquellas en vías de desarrollo, y ofrecerá entrenar a astronautas de otros países.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Un planeta casi como la tierra :

Descubierto un planeta extrasolar como la Tierra pero infernalmente caliente




Kepler 78b es un planeta muy similar a la Tierra. Por tamaño y masa es algo superior, pero su composición de hierro y roca debe ser casi la misma. Dicen los científicos que es el planeta extrasolar más parecido a la Tierra que se ha descubierto y está a 400 años luz de distancia de aquí. ¿Habitable? Rotundamente no: está tan cerca de su estrella que la temperatura allí debe andar entre 3.000 y 5.000 grados centígrados, un auténtico infierno. Da una vuelta completa alrededor de la estrella cada 8,5 horas (unas 20 órbitas a la semana), en lugar de los 365 días que tarda la Tierra en dar la vuelta al Sol, y acabará destruido por su propia estrella dentro de 3.000 millones de años. De momento, lo importante para los astrónomos es que Kepler 78b es el exoplaneta más pequeño del que se ha podido determinar con precisión la masa y el radio –y a partir de estos parámetros deducen la composición-. Además, es un paso más hacia el futuro estudio de objetos de este tipo que sean auténticos gemelos de la Tierra e incluso en un entorno más templado.
Dos equipos independientes (uno estadounidense y otro de suiza, Italia, Reino Unido y Estados Unidos) han investigado el Kepler 78b y han obtenido datos muy similares sobre sus características, lo que refuerza los resultados. Presentan sus respectivos trabajos en dos artículos publicados en la revista Nature. El grupo  liderado por el italiano Francesco Pepe (Universidad de Ginebra) ha hecho sus observaciones de precisión con el Telescopio Nacional Galileo (TNG, Italia) instalado enla isla de La Palma. El otro equipo, con Andrew W.Howard (Universidad de Hawai) como primer firmante, ha utilizado uno de los grandes telescopios Keck.
El planeta en cuestión es uno de los 2.740 candidatos que halló el telescopio espacial Kepler antes de estropearse y quedar inutilizado para lo que había sido diseñado: buscar planetas extrasolares vigilando 150.000 estrellas parecidas al Sol para detectar cualquier disminución transitoria de su luz que pudiera indicar que un cuerpo en órbita se cruza por delante del astro en la línea de visión desde la Tierra. Kepler 78b está en órbita de una estrella algo más pequeña y más joven que el astro del Sistema Solar y el paso por delante del planeta atenúa su luz en un 0,02%.

          
Kepler 78b es un 20% más grande y un 69% más masivo que la Tierra, según han medido Howard y sus colegas, incluido Geoffrey W.Marcy, uno de los grandes especialistas mundiales en la caza de planetas extrasolares, y Roberto Sanchís-Ojeda, astrónomo del MIT que anunció el descubrimiento del planeta en cuestión el pasado verano. El otro equipo, liderado por Pepe (y con la participación de Michel Mayor, descubridor del primer planeta extrasolar y gran competidor de Marcy) fijan el radio de Kepler 78b en 1,16 veces el de la Tierra y su masa en 1,86 masas terrestres. Con estos valores, estiman su densidad en 5,57 gramos por centímetro cúbico, “que es similar a la terrestre e implica una composición de hierro y roca”, escriben estos investigadores en Nature. Para los estadounidenses, el radio de Kepler 78b es 1,20 el de la Tierra, la masa 1,69 y la densidad 5,3 gramos por centímetro cúbico. Para intentar explorar la estructura interna del objeto, explican Howard y sus colegas, han utilizado un modelo sencillo de núcleo de hierro rodeado de un mando de silicatos y obtienen un 33% del primero y un 67% de rocas. Con una temperatura entre 3.000 y 5.000 grados centígrados, cualquier atmósfera gaseosa que hubiera podido tener en algún momento Kepler 78b se habría evaporado hace mucho tiempo.
“Este planeta se descubrió recientemente y estaba claro que tenía un diámetro pequeño (tipo terrestre) y con un periodo orbital de ocho horas y media”, ha explicado a EL PAÍS Emilio Molinari, director del TNG y uno de los autores de la investigación. “Así, Kepler 78b era un candidato muy interesante y los dos grupos que tenían a disposición un instrumento adecuado [para estudiarlo] enseguida se metieron [en las observaciones], así que no es casualidad [que estemos los dos grupos], sino un seguimiento de un candidato prometedor”.
Efectivamente, tras el hallazgo con el Kepler, había que ponerse a estudiar el planeta con instrumentos astronómicos que proporcionaran más información sobre él. Los estadounidenses recurrieron al Keck I (de espejo principal de 10 metros de diámetro) y su espectrógrafo Hires, mientras que Pepe y sus colegas han aprovechado la instalación en el telescopio Galileo (de 3,57 metros) de un instrumento muy apropiado para estudiar planetas, una versión del Harp que funciona en un telescopio del Observatorio Europeo Austral, en Chile, para rastrear la bóveda celeste Sur y que, el año pasado, se estrenó para el cielo del Norte.
Además de medir la atenuación de la luz de la estrella cuando se cruza el planeta, lo que se llama tránsito, los astrónomos buscan y estudian exoplanetas midiendo las ligeras oscilaciones de la estrella debidas al efecto gravitatorio que tiene la presencia del planeta a su alrededor y a partir de ahí deducir las características de este último.
Kepler 78b forma parte de un nuevo subgrupo de planetas que tardan menos de 12 horas en completar una órbita completa, recuerdan Howard y sus colegas. Son cuerpos pequeños, entre una y dos veces el tamaño de la Tierra.
Desde luego, los científicos quieren seguir buscando planetas lo más parecidos a la Tierra posible y para ello están preparando nuevos telescopios e instrumentos avanzados. Drake Deming, experto de la Universidad de Maryland, recuerda en un comentario en Nature que el futuro telescopio James Webb, el sustituto del Hubble, y la misión TESS que prepara la NASA “proporcionarán medidas de masa de exoplanetas cuyos entornos sean más templados que el de Kepler 78b”. En cuanto al futuro de este último, “está destinado a desaparecer”, dice Molinari. “Las fuerzas de marea lo arrastrarán cada vez más cerca de su estrella y en algún momento se acercará tanto que la fuerza de gravedad de la estrella lo romperá”. Según modelos teóricos, continúa el astrónomo italiano, “esto podría ocurrir dentro de 3.000 millones de años”. Nuestro sistema solar podría haber tenido un planeta como este, pero habría sido destruido “temprano en la evolución del sistema, sin dejar rastro hoy en día”, concluye Molinari.
Tan cerca está Kepler 78b de la estrella, que desde su superficie, se debe ver el astro como un inmenso disco ardiente ocupando la mitad del cielo desde el horizonte al cenit, señala Deming.
y OTRA MÁS :

El ‘Hubble’ saca una nueva foto de la estrella más cercana



Proxima Centauri, la estrella más próxima a la Tierra, forma parte de un trío con Alpha Centauri A y B, en la constelación del Centauro. Es un astro normalmente poco luminoso (una enana roja), que no se aprecia a simple vista, y pequeño en comparación con otras estrellas: su masa es aproximadamente solo un octavo de la solar. Pero de vez en cuando sufre cambios importantes en su brillo debido a procesos de convección. El telescopio espacial Hubble ha sacado una nueva imagen de este astro vecino nuestro y, pese a la potencia de este observatorio, no pasa de verlo como un objeto puntual en el cielo, señala la NASA en un comunicado. Sin embargo, gracias al conjunto de telescopios VLT, delObservatorio Europeo Austral (ESO), utilizados en modo combinado (interferometría óptica), los astrónomos lograron medir su radio: un séptimo del solar o 1,5 veces el de Júpiter.
A esta estrella le queda una larguísima vida: los astrónomos calculan que seguirá siendo un astro de mediana edad durante otros cuatro billones de años, unas 300 veces la edad actual del universo. El Hubble ha tomado la nueva imagen con su Wide Field and Planetary Camera 2. Aunque se han buscado, no se han detectado planetas extrasolares en torno a Próxima Centauri.
Otra noticia sobra agujeros negros todas de hoy:

Un resplandor “monstruoso y cercano” en el universo


Una estrella mucho más masiva que el Sol y mucho más compacta, colapsó hace unos miles de millones de años; seguramente se convirtió en un agujero negro. Pero la luz de aquel estallido ha llegado ahora a los telescopios terrestres especializados en detectar y observar estos fenómenos en el cielo. Es el más brillante destello de rayos gamma (GRB, en sus siglas en inglés) detectado hasta ahora, afirman los expertos. Y está relativamente próximo a la Tierra, en tiempos cosmológicos, ya que su luz ha recorrido una distancia de 3.700 millones de años hasta nosotros, lo que supone menos de la mitad de la distancia típica de los GRB. Uno de los equipos científicos que han estudiado este excepcional fenómeno lo califican de “monstruo cercano” en el título de su artículo científico que se publica en Science esta semana, junto con otros dos trabajos sobre el mismo estallido de rayos gamma, que fue detectó el pasado 27 de abril mediante observatorios en el espacio.
“Normalmente, detectamos los GRB a mayor distancia, lo que significa que se ven muy tenues, pero en este caso el destello se produjo a solo una cuarta parte del tamaño del universo observable, así que fue muy brillante”, señala Paul O´Brien, astrónomo de la Universidad de Leicester(Reino Unido). “En esta ocasión se generó también una supernova, algo que no habíamos registrado antes junto con un potente GRB, y estamos intentando descifrar el fenómeno”, dice en un comunicado de su universidad. “El hecho de poder ver un brillante destello a un cuarto del universo es realmente como traernos a casa el asombroso poder de estas explosiones”, añade Nial Tanvir, otro investigador que ha estudiado este fenómeno concreto.
Los destellos de rayos gamma son frecuentes en el cielo: aproximadamente un centenar al año registra el satélite Swift, de la NASA, puesto en órbita en 2004 precisamente para detectar estos fenómenos fugaces y que vio el “monstruo” del pasado abril. Para esta vigilancia científica es imprescindible colocar telescopios en el espacio porque, afortunadamente para la vida en la Tierra, la radiación de rayos gamma tan perjudicial para los organismos vivos, es absorbida por la atmósfera. En este caso, el primero en detectar el estallido fue el FermiGamma Ray Space Telescope (Universidad de Stanford y SLAC).
El potente estallido de abril, denominado GRB 130427A, fue tan brillante que descoloca a los científicos. La teoría más aceptada para describir un GRB como este, señalan los investigadores de Stanford que vieron casi desde el principio, observaron y analizaron el fenómeno, establece que estos fenómenos se producen en explosiones más energéticas que se dan en el cosmos, cuando una estrella muy masiva colapsa sobre sí misma y explota. Estas explosiones lanzan chorros de partículas que viajan casi a la velocidad de la luz y, como la presión, temperatura y densidad del chorro no son uniformes, provocan ondas de choque. A medida que el chorro sale, choca con el medio interestelar provocando más ondas de choque.
El problema es que un fenómeno tan extremo como el GRB 130427A no encaja bien con los niveles de energía y procesos físicos predichos por la teoría. Por eso los científicos están muy interesados es desvelar cómo se producen los destellos de rayos gamma, precisamente para afinar sus conocimientos teóricos, y no tienen más remedio que estar pendientes de los que se producen en el cielo ya que no pueden reproducirlos en laboratorio. El estallido de abril potente y cercano, fue una oportunidad espléndida.
En cuanto un telescopio en órbita detecta en el cielo un destello de rayos gamma, se dispara la alerta para que los telescopios en todo el mundo, en tierra y en el espacio, puedan seguir la evolución del fenómeno. El estallido puede durar menos de un minuto , pero el resplandor subsiguiente dura más tiempo, entre unos pocos días y varias semanas. “En el caso de GRB 130427A, el destello fue tan potente que pudimos observar el resplandor remanente durante varios meses”, señala Daniele Malesani, del Instituto Niels Bohr (Universidad de Copenhague). “Analizando la luz del resplandor podemos estudiar su composición, lo que nos habla de las propiedades de la estrella original, lo que hemos descubierto es que era una estrella gigante con una masa que estaría entre 20 y 30 veces la del Sol, en rápida rotación y con un tamaño de solo 3 ó 4 veces la solar, así que era extremadamente compacta. Estas estrellas de denominan Wolf-Rayet”, continúa este experto. Además, estos astrónomos han sido capaces de localizar en el cielo, en observaciones previas, la estrella que explotó.